¿Tan importante es pelearse por las tareas domésticas?

Tal vez tenga la sensación de que usted se encarga de muchas más tareas domésticas que su pareja. O tal vez tu pareja te ha dicho recientemente que se siente frustrada por la cantidad de tareas domésticas que ha tenido que asumir últimamente.

Es fácil pensar que las tareas domésticas son sencillas. Al crecer, podía parecer que estas tareas se hacían siempre. Pero, tanto si te has mudado hace poco de casa como si acabas de formar una nueva pareja, puede ser difícil adaptarse a esta nueva dinámica.

A continuación te explicamos por qué no debes esconder bajo la alfombra los desacuerdos sobre las tareas domésticas y cómo puedes llegar a un acuerdo más equitativo.

Por qué es importante el reparto de responsabilidades domésticas

¿Por qué es tan importante repartir las tareas domésticas de forma que ambos miembros de la pareja se sientan cómodos? Si un miembro de la pareja tiene una carga doméstica injusta, puede generar resentimiento en la relación. Esto puede acarrear problemas para el futuro. Aunque uno de los miembros de la pareja no trabaje, no debería encargarse de todas las tareas domésticas todos los días. En algunas situaciones, uno de los miembros de la pareja puede encargarse de más tareas domésticas que el otro, pero ambas personas deben esforzarse.

Determine qué debe cambiar

Tal vez haya planteado este tema a su pareja, o su pareja se lo haya mencionado a usted. O puede que ambos hayáis admitido que no estáis satisfechos con el reparto de tareas en el hogar.

En cualquier caso, tenéis que sentaros y hablar con franqueza sobre los cambios concretos que ambos queréis ver. Hablad de los problemas que han surgido con vuestro acuerdo actual. Discutid cómo podríais mejorar la situación con respecto a determinadas tareas. Cada uno debe hacer algunas sugerencias.

Comenzar a delegar responsabilidades

Decidan qué tareas deben realizarse, con qué frecuencia y, si procede, cómo. A veces, los compañeros tienen normas de limpieza diferentes.

Decide quién hará cada tarea y cuándo tendrá que hacerla. ¿Y si tienes hijos mayores y tanto tú como tu pareja tenéis mucho trabajo? Tal vez quieras asignarles una o dos tareas semanales extra para aligerar tu propia carga.

Decidir qué tareas externalizar

Dependiendo de su presupuesto, puede que usted y su pareja no tengan que ocuparse solos de todas las tareas domésticas. Puede que incluso vuestros esfuerzos por repartiros las tareas equitativamente os hayan dejado agotados y sin tiempo porque vuestra familia está muy ocupada.

En lugar de intentar hacerlo todo tú solo, considera la posibilidad de contratar un servicio de limpieza quincenal. También puedes pedir que te lleven la compra o que venga un paisajista a ayudarte con el jardín. ¿Y si tu presupuesto no te lo permite ahora? Mira a ver si puedes recortar gastos en otras áreas para tener margen de maniobra.

Compruebe regularmente sus progresos

Has establecido un nuevo horario para las tareas domésticas. Has dividido tus responsabilidades de una manera que tiene sentido para tu familia. Ahora esperas ver cambios positivos en tu relación.

Una vez que hayas empezado a gestionar la casa de otra manera, es importante que consultes constantemente a tu pareja para ver cómo se siente con la nueva organización. Asegúrate de que ambos estáis realmente satisfechos con el nuevo horario. Si necesitas hacer algunos ajustes, comprobarlo te ayudará a conseguirlo.

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¿Os cuesta repartiros las tareas domésticas? Trabajar con un terapeuta puede ayudarle. Póngase en contacto con nosotros para discutir sus opciones para la programación de su primera sesión de terapia de pareja.